Prepara platos visualmente atractivos 

Presenta los alimentos de manera atractiva y colorida. Utiliza diferentes colores y texturas en el plato para hacerlo más atractivo. Puedes usar cortadores de galletas para dar forma a los alimentos o hacer caras sonrientes con ellos en el plato. 


Haz participar a tu hijo en la preparación

 Involucrar a tu hijo en la preparación de las comidas puede aumentar su interés y motivación para probar nuevos alimentos. Permítele ayudar en la cocina, como mezclar ingredientes, decorar platos o elegir ingredientes. 

Haz comidas divertidas

Transforma la hora de la comida en un momento de diversión. Crea platos temáticos, utiliza moldes para dar formas divertidas a los alimentos o crea historias relacionadas con la comida. Esto puede generar entusiasmo y curiosidad en tu hijo. 

Evita el uso excesivo de alimentos procesados o azucarados: 

Si bien es posible hacer que los alimentos sean irresistibles utilizando ingredientes menos saludables, es importante tener en cuenta el equilibrio y limitar el consumo de alimentos procesados o azucarados. Opta por opciones más naturales y nutritivas en la medida de lo posible

Recuerda que cada niño es diferente y puede tener preferencias y necesidades alimentarias únicas. Observa y escucha a tu hijo para comprender mejor sus gustos y necesidades. También es recomendable consultar con un pediatra o un nutricionista para obtener asesoramiento personalizado sobre la alimentación de tu hijo