Cómo convertir las frutas aburridas en postres creativos y apetitosos

10.06.2023

Las frutas son una parte esencial de una alimentación saludable y aportan numerosos beneficios para nuestro cuerpo:

Nutrientes esenciales: Las frutas son una excelente fuente de vitaminas, minerales y fibra dietética. Contienen una amplia variedad de nutrientes esenciales para nuestro organismo, como vitamina C, vitamina A, potasio y folato.

Hidratación: Muchas frutas tienen un alto contenido de agua, lo que ayuda a mantenernos hidratados. Además, su combinación de agua y fibra contribuye a regular el equilibrio de líquidos en nuestro cuerpo.

Fibra dietética: Las frutas son ricas en fibra, tanto soluble como insoluble. La fibra ayuda a mantener un sistema digestivo saludable, previene el estreñimiento y promueve la sensación de saciedad, lo que puede ser beneficioso para el control del peso.

Antioxidantes: Las frutas contienen antioxidantes naturales que ayudan a proteger nuestras células contra el daño causado por los radicales libres. Los antioxidantes están asociados con la prevención de enfermedades crónicas, como enfermedades del corazón y algunos tipos de cáncer.

Salud cardiovascular: El consumo regular de frutas se ha relacionado con la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares. Las frutas son bajas en grasas saturadas y colesterol, y su contenido de potasio puede ayudar a mantener la presión arterial en niveles saludables.

Regulación del azúcar en sangre: Aunque las frutas contienen azúcares naturales, también contienen fibra y otros nutrientes que ayudan a regular la absorción del azúcar en el cuerpo. Esto puede ser beneficioso para las personas con diabetes o aquellas que buscan mantener niveles estables de azúcar en la sangre.

Mejora del sistema inmunológico: Muchas frutas son ricas en vitamina C, un nutriente clave para fortalecer el sistema inmunológico y ayudar a prevenir enfermedades

POR ESO ES MUY IMPORTANTE INCORPORAR FRUTAS A LA ALIMENTACIÓN DE LOS NIÑOS, Y PUEDES HACERLO DE LA SIGUIENTE MANERA:


  1. Brochetas de frutas: Corta diferentes frutas en trozos pequeños y ensártalas en palitos de brocheta. Puedes hacer combinaciones coloridas y variadas. También puedes agregar un toque extra sumergiéndolas en yogur griego o chocolate derretido y luego enfriándolas en el refrigerador.

  2. Helado de frutas: Congela trozos de frutas como plátanos, mangos, fresas o piñas y luego mézclalos en una licuadora hasta obtener una consistencia suave y cremosa. Puedes disfrutarlo como helado de frutas o agregar otros ingredientes como yogur, miel o nueces para darle más sabor y textura.

  3. Parfaits de frutas: Alterna capas de frutas cortadas en cubitos con capas de yogur, granola o nueces en un vaso transparente. Esto no solo se ve atractivo, sino que también crea una combinación deliciosa de sabores y texturas.

  4. Frutas asadas: Cocina frutas como manzanas, peras o duraznos en el horno con un poco de canela y miel. El calor realzará los sabores naturales de las frutas y les dará una textura más suave. Puedes servirlas calientes con un poco de helado o yogur.

  5. Salsas y compotas de frutas: Cocina frutas como bayas o frutas tropicales en una olla con un poco de agua y azúcar hasta que se deshagan y se forme una salsa espesa. Puedes utilizar estas salsas como cobertura para panqueques, waffles, helados o incluso para acompañar carnes.

  6. Frutas rellenas: Corta frutas como manzanas o melocotones por la mitad y retira el centro. Rellena el espacio vacío con mezclas como frutos secos picados, miel, canela o queso crema. Luego, hornéalas hasta que estén tiernas y doradas.

  7. Ensaladas de frutas creativas: Mezcla diferentes frutas en una ensaladera y agrega ingredientes adicionales como hojas de menta picadas, ralladura de limón, coco rallado o nueces caramelizadas. Aliña con un poco de jugo de limón o una salsa de yogur para realzar los sabores.